Biografía de Zaqueo

Se desempeñó como publicano, tal como se llamó en Roma a la persona que tras recibir en locación una región por parte del estado romano se ocupaba de recaudar para éste los impuestos correspondientes a la misma.

En tiempos de Zaqueo o Zacarías (siglo I D.C.) los impuestos romanos gravaban duramente las actividades comerciales de los judíos y alcanzaban a todos los estratos sociales, inclusive, muchas veces se utilizaba el abuso y la extorsión para efectuar el cobro.

Solían exigir más dinero de lo que la gente podía en la realidad pagar y ello fue empobreciendo progresivamente a muchos sectores de la población.

La disposición del cargo de recaudador de impuestos para el estado romano le reportaba a la persona que lo ejecutaba un enorme bienestar económico, por la fortuna que podía reunir a través de las actividades recaudatorias, y por otra parte lo ungía de responsabilidad y prestigio social en la comunidad que integraba y ejercía dicha labor

Sin embargo, no todo era color de rosa, porque también el publicano era un personaje nada querido por la gente a la cual le cobraba dichos impuestos, especialmente porque solían cobrar un canon mayor al que determinaban los romanos y ello les permitió convertirse en personas inmensamente ricas.

Pero en su caso no fue su ocupación la que le dio trascendencia en los libros sagrados como la Biblia, sino que fue su vinculación con Jesús la que lo convirtió en uno de los protagonistas de las historias y enseñanzas que abundan en el Nuevo Testamento

En el tercer y más extenso de los evangelios, el de San Lucas, aparece la historia de este publicano, porque es el que aborda con detalle la vida y obra del hijo de Dios en la tierra, y el que emite un contundente mensaje sobre la salvación.

Vivió y ejerció como publicano en la ciudad de Jericó, una ciudad eminentemente comercial, ubicada entre Judea y Perea, y era un personaje muy odiado por la gente a razón de su actividad de cobrador

Cuando Jesús llegó a la ciudad se despertó un gran interés por verlo, y como él era un hombre de estatura baja tuvo que subirse a un árbol para poder apreciarlo con detalle entre la multitud.

Al verlo, Jesús, le pidió que baje y le dijo que se hospedaría en su casa.

La gente cuestionó esta decisión porque no podían aceptar que Jesús se quedase en la casa de un pecador.

La respuesta de Zaqueo fue impensada y sorpresiva para todos porque le dijo a Jesús y a la multitud que gracias al honor que significaba que una personalidad tan importante como Jesús lo visitase él recompensaría a los pobres y a quienes robó, entregándoles todos sus bienes

El cambio de Zaqueo fue notable e impactante, algunos sostienen que fue espontáneo al sentirse herido por el odio generalizado que la gente le demostró, mientras que otros consideran que fue la palabra de Dios y la promesa de la salvación lo que hizo cambiar a este hombre que hasta ese momento había vivido solo para satisfacer su afán comercial.

Este encuentro le cambió la vida para siempre porque dejó de ser un cruel recaudador que se enriqueció a costa del esfuerzo ajeno y porque recibió la gracia y el perdón de Dios.

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