Biografía de Valentina Tereshkova

La carrera al espacio ha sido siempre un lugar de hombres, siendo pocas las mujeres que se han hecho conocidas por participar en vuelos espaciales. Uno de los casos más resonantes y relevantes para la historia del ser humano y su investigación del espacio exterior es el Valentina Tereshkova, la primer mujer que accedió a realizar viajes al espacio y que dedicó su vida a la investigación científica.

El lugar y el tiempo correcto para transformar la historia

Valentina tuvo una vida simple y humilde antes de darse a conocer por su participación en los vuelos al espacio. Nacida en el interior lejano de Rusia, por aquel entonces, en la década de 1930, todavía conocida como Unión Soviética, esta niña formaba parte de una familia de trabajadores rurales. Su padre había sido soldado en la Segunda Guerra Mundial y había fallecido en una de las batallas más duras que la Unión Soviética mantuvo con Finlandia. Valentina debió abandonar la escuela y ayudar a la familia a sostenerse por lo cual debió terminar sus estudios a distancia.

Durante su juventud realizó diversas actividades y entre ellas, tal vez, la que la haría destacar finalmente, cursos de paracaidísmo. Esto era algo relativamente normal en una nación donde la tecnología y las estrategias bélicas eran parte de la identidad común. Cuando la Unión Soviética realizó en 1961 una convocatoria para sumar mujeres a los vuelos espaciales que estaban llevándose a cabo, Valentina se presentó como candidata y fue elegida entre cientos de otras mujeres.

Una mujer que nunca volvería a ser igual

Podríamos decir que cuando Valentina Tereshkova dejó la atmósfera de nuestro planeta era todavía una mujer simple y común. Se considera que su elección tuvo que ver con su origen humilde, lo cual servía para la identidad trabajadora y proletaria que la Unión Soviética quería construir de su pueblo. Pero cuando volvió, luego de orbitar casi cincuenta veces alrededor de la Tierra y de contar en su haber con más horas de vuelo que muchos cosmonautas de todo el mundo, ya no sería jamás una mujer como cualquier otra. Su historia y la historia de las mujeres había cambiado para siempre.

Esta enorme cosmonauta se convirtió en una de las referentes más claras de la carrera espacial que los soviéticos estaban llevando a cabo, mostrando que cualquier persona podía transformarse en representante de la nación. Valentina recibió todas las medallas que la URSS entregaba a sus líderes y héroes, incluyendo la Orden de Lenin y Heroína de la Unión Soviética. Luego de volver a la Tierra, dedicó su vida a estudiar ingeniería y logró incluso doctorarse en esa área. En la actualidad, se desempeña como divulgadora y científica en las áreas de astronomía y ha recibido numerosas invitaciones de institutos oficiales para contar su experiencia.

> Siguiente >>>

Buscador

Recientes