Biografía de Tito Flavio Vespasiano

Tito Flavio Vespasiano fue emperador de Roma entre los años 79 y 81, integrante de la Dinastía de los Flavios, e hijo mayor y por tanto heredero al trono de su padre Vespasiano, con quien incluso cogobernó un tiempo en el año 79.

Su reinado se recuerda -y pasó a la historia- por haber tomado Jerusalén, hecho que tuvo como principal consecuencia el inicio de la diáspora judía, y la destrucción de los máximos símbolos de esta cultura: el templo y la ciudad.

Nació en Roma un 30 de diciembre del año 39. Fue educado y preparado para reinar por ser el primogénito del emperador.

Antes de acceder al cargo de emperador se desempeñó como militar en las provincias romanas de Germania y Britania, y en la ya indicada campaña de Judea

Perteneció a la Dinastía Flavia, la más corta de la historia del imperio ya que gobernó 27 años, siendo Vespasiano el primero (69 a 79), seguido por su hijo Tito (79 a 81), y finalmente el otro hijo de Vespasiano: Domiciano (81 a 96).

Dicha incursión en Jerusalén marcó su gobierno, que fue corto, pero inolvidable para muchos.

Se lo apreció por ser un gobernante generoso, especialmente con los ciudadanos que se vieron afectados por algunas calamidades, y a pesar de esos eventos desgraciados que se sucedieron en su gestión: la epidemia de peste, la violenta erupción del volcán Vesubio, y un incendio que destruyó casi toda Roma, su administración terminó obras históricas como el Coliseo Romano, la reconstrucción de la ciudad romana devastada por el comentado incendio, y el anfiteatro Flavio

Tuvo una sola hija, Julia Flavia, con su segunda esposa.

La primera había fallecido y de la segunda se divorció.

Muy promocionada y comentada en la historia ha sido la relación que mantuvo con la princesa judía Berenice, hija del rey judío Herodes Agripa I

Berenice era once años mayor a Tito y se enamoró perdidamente del romano.

Se dice que lo ayudó económicamente a ocupar el cargo de emperador y tras su ascenso al poder lo acompañó a Roma y convivieron hasta que las presiones hicieron que la alejase del imperio porque los romanos no la veían con buenos ojos, les recordaba demasiado a Cleopatra...

Murió súbitamente, a los 41 años, en la ciudad italiana de Rieti, un 13 de septiembre del año 81.

Una fiebre prolongada y extrema fue el desencadenante de su final, aunque algunos no dejaron de ver la conspiración detrás, a cargo de su hermano Domiciano, que querría hacerse del poder.

Buscador

Recientes