Biografía de San Antonio Abad

San Antonio Abad fue un monje cristiano que vivió entre el siglo III y IV D.C., en Egipto, y aunque existen muchas historias de su vida a las que se les atribuyeron un origen legendario y mítico, lo cierto es que fue un religioso sumamente comprometido con el bienestar de sus pares y que incluso abandonó todas sus disposiciones materiales para vivir de modo sencillo y en comunicación constante con Dios.

Se lo considera el padre de los monjes y del modelo de ascetismo

Fue un especial protector y amante de los animales y del resto de la naturaleza.

Habría nacido aproximadamente en el año 250, en la región de Bajo Egipto, en la ciudad de Heracléopolis Magna, en el seno de una familia de holgado pasar económico.

Sus padres fallecieron alrededor de sus 20 años, quedando solo y a cargo de su hermana menor.

En este momento bisagra de su vida decidió legarle sus posesiones a los más humildes para cumplir con su deseo de llevar una vida ascética, lejos de cualquier tipo de placer y bien material, y solo una muy pequeña parte se la dejó a su hermana para que pudiese continuar adelante.

Ejerció una misión evangelizadora y de organización de comunidades de fe y trabajadoras, y fue muy querido entre ellas

Realizó una labor muy contenedora de otros pares hasta que decidió alejarse por completo del contacto con los otros y solamente comunicarse con Dios.

Habría tenido una longeva existencia que lo llevó a vivir 105 años, falleciendo en el año 356, en el monte de Colzim, cercano al Mar Rojo, en Egipto.

Los 17 de enero de cada año se celebra su festividad.

Se lo ha designado patrono de diversas causas: animales, tejedores, carniceros, sepultureros y fabricante de pinceles, entre otros

Sin embargo y a pesar de ser quien vela por todos estos, sin lugar a duda, su protección más extendida y reconocida en el mundo es la que lleva a cabo a favor de las mascotas.

Habría sido el factótum de algunos actos milagrosos con unos cachorros a los que les devolvió la vista, entre otros casos.

Y así es que llegada su festividad del 17 de enero, los dueños de perros, gatos, pájaros, etc., llevan a sus amadas mascotas a una iglesia para recibir la bendición de San Antonio que les provee salud y bienestar.

Fue un precursor de la vida eremítica en el desierto, evitando el contacto con la sociedad, con el objetivo de lograr una relación perfecta con Dios, inclusive habría instalado su morada en unas tumbas porque consideraba que allí se liberaba aún más de todo y de todos

Optó por el silencio, la oración, la penitencia, el alejamiento social y de esta manera terminó sus días.

Buscador

Recientes