Historia de Ra, Dios del Sol y Cielo

Es considerado el responsable de la vida en la tierra. Ra, Dios del Sol, es el máximo símbolo de la mitología Egipcia. Desafiante y Poderoso.

Para los antiguos egipcios Ra es la deidad más influyente de la mitología y representa al Sol en su máximo esplendor. En su aspecto más habitual aparece con la imagen del Sol durante el mediodía, pero en ocasiones es presentado con la imagen de un halcón, de un león o del pájaro Bennu.

El papel de Ra en la creación

Las diferentes formas de vida fueron creadas por el Dios Ra. Así mismo, los distintos Dioses del panteón egipcio son igualmente emanaciones del Dios del Sol. El mundo subterráneo que está más allá de la vida terrenal es conocido como Amduat y es gobernado por el Dios Osiris. Así, Ra representa la vida y Osiris es el símbolo de la muerte.

Un Dios supremo con diferentes manifestaciones

Para los antiguos egipcios el Dios Sol realiza un curioso viaje cada día. Cuando nace por oriente tiene el aspecto del escarabajo Khepri, quien va ascendiendo por los cielos hasta alcanzar el cénit. En ese instante el escarabajo se transforma en Ra y es el momento en el que el Sol alcanza su plenitud. Durante la tarde el Sol adquiere la forma de un carnero llamado Atum, quien poco a poco va desapareciendo tras el horizonte y acaba su periplo diurno. Al finalizar su etapa diurna el Dios Ra se dirige el mundo subterráneo durante toda la noche.

En las leyendas y mitos del Antiguo Egipto se cuenta que el Dios Ra corría un gran peligro todas las noches, pues era acechado por una temible serpiente llamada Apofis, pero los otros Dioses ayudaban a Ra y de esta manera el Sol podía iniciar su nuevo periplo a la mañana siguiente.

Para la mayoría de expertos en egiptología el relato de Ra a lo largo del día, y la llegada de la noche hace referencia al eterno debate entre la luz y las tinieblas, es decir, la vida y la muerte.

El Dios de los faraones y la idea de inmortalidad

A partir de la V dinastía los sucesivos faraones se consideraron como la reencarnación del Dios Sol en la Tierra y para referirse a ellos mismos se autodenominaban "hijos de Ra". De esta manera, el faraón se convirtió en algo más que un líder político y espiritual, pues era considerado como un ser divino. Como es lógico, cuando un faraón moría en su condición de humano su vida no terminaba por completo, ya que al fusionarse con Osiris alcanzaba la inmortalidad y se convertía en una divinidad.

Los antiguos egipcios creían firmemente en la existencia de la vida después de la muerte. En el Libro de los Muertos aparecen los sortilegios necesarios para mantener después de la muerte la fuerza vital o ka y así alcanzar la inmortalidad deseada.

Fotolia. (en orden de aparición)
Paolo Gallo - Theblackrhino - Mig - Frederic Guillet

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