Biografía de Oscar Wilde

Nació en Dublín en 1854 en una familia acomodada y culta. Su padre fue un prestigioso cirujano, un célebre filántropo que fundó un dispensario para atender a los enfermos sin recursos y, al mismo tiempo, un erudito interesado en la arqueología y el folclore. Su madre tenía profundas convicciones relacionadas con la independencia de Irlanda y era una mujer frustrada por no haber tenido una niña. Por este motivo, vestía a su hijo Oscar con trajes de niña.

En los primeros años fue educado en su propia casa y bajo la supervisión de su madre.

Desde su ingreso en el Trinity College de Dublín demostró una gran capacidad para el estudio

Allí se formó en lenguas clásicas y obtuvo una beca para estudiar en un college de Oxford. En su etapa de formación ya obtuvo un premio literario con su poema "Ravenna" y empezó a interesarse por una nueva corriente literaria, el esteticismo. En aquellos años la visión estética de Oscar Wilde se centraba en su forma de vestir, pues llevaba el pelo largo, así como adornos con plumas y lirios. Se graduó en 1878 con excelentes calificaciones.

En cuanto a su manera de vestir, tenía un aire femenino y se encontraba a caballo entre la provocación y la extravagancia.

A su regreso a Dublín se enamoró de una joven atractiva, Florence Balcone. Sin embargo, ella no le correspondió y acabó casándose con Bram Stroker, el célebre autor de "Drácula". Profundamente afectado por el desengaño amoroso decidió abandonar Irlanda.

Durante los siguientes años permaneció en Londres (allí dio clases de valores estéticos), Paris y algunas ciudades de Estados Unidos.

Mientras se encontraba dando unas conferencias en Dublín conoció Constance, la hija de un magnate

Oscar Wilde se casó con ella y tuvieron dos hijos. En los primeros años de su matrimonio se publicó una de sus grandes obras narrativas, "El príncipe feliz y otros cuentos".

En su vida apareció un joven de 17 años que despertó en el escritor sus inclinaciones homosexuales. Se llamaba Robert Ross y era un admirador del escritor. Luego conoció a otro hombre por el que sintió una fuerte atracción.

Su nuevo amante era conocido como Bosie y se trataba de un vividor aficionado al juego, cuyo padre era el marqués de Queensberry, uno de los hombres que impulsó la práctica del boxeo en las Islas británicas.

Un dandi que escandalizó a la sociedad londinense

Oscar Wilde se distanció de su esposa y se fue a vivir con su amante. El escritor pagaba todos los caprichos de Bosie y ambos llevaban una vida promiscua. En esa época en Gran Bretaña la homosexualidad era considerada ilegal y como el escritor no era precisamente discreto las autoridades empezaron a vigilar su conducta desviada.

Cuando el padre de Bosie tuvo noticias de la relación amorosa entre su hijo y el escritor consideró que su hijo había sido manipulado y denunció a Oscar Wilde a las autoridades. El escritor reaccionó acusando al padre de su amante de difamación. En abril de 1895 comenzó un largo proceso judicial en el que se airearon las tendencias homosexuales de Wilde, pero el escritor no reconoció su homosexualidad.

También salieron a relucir las cartas personales entre Bosie y el escritor. Algunos párrafos de sus novelas fueron utilizados como pruebas de su homosexualidad.

El autor de "El retrato de Dorian Gray" negó las acusaciones y en ningún momento afirmó que fuera homosexual. Por entonces, el escritor se encontraba hundido anímicamente, arruinado y expulsado de la alta sociedad. Finalmente el tribunal le condenó a dos años de trabajos forzados.

Del éxito literario a la degradación absoluta

En el tiempo en que permaneció en prisión solo podía caminar durante una hora al día alrededor del patio. Trabajaba en un molino y solo podía recibir una breve visita cada tres meses.

Además, no podía tener libros ni escribir, la comida era repugnante y tenía que vestir un uniforme de recluso. Con el tiempo tuvo permiso para escribir y se fue adaptando a la vida en la prisión. Allí escribió "Balada de la cárcel de Reading" y "De profundis", una narración en la que perdonaba a Bosie de sus pecados.

Cuando salió de la cárcel sus obras habían alcanzado un gran éxito, pero él se encontraba arruinado y despreciado por el conjunto de la sociedad. Decidió marcharse a Francia, donde le esperaba su amante.

La relación duró muy poco tiempo, seguramente porque el escritor había dejado de ser un hombre rico. En los últimos meses de vida residió en un hotel de Paris.

Murió en 1900 en la capital francesa y en su tumba es bastante habitual encontrar marcas de besos.

Fotolia. (en orden de aparición)
Mario

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