Biografía de Náyades

No sólo de dioses y héroes vive la mitología griega clásica, aunque estos sean sus personajes más conocidos. Todo un mundo de seres pobló la imaginación y la imaginería de los helenos hace más de dos milenios, entre ellos las náyades.

En la mitología griega, las náyades eran ninfas de agua dulce, lo que significa que vivían en estanques, fuentes o pantanos entre otros lugares.

Y ¿qué es una ninfa? Pues eran las hijas de Zeus (personajes exclusivamente femeninos) encargadas de los diferentes elementos de la naturaleza, los cuales habitaban y a los cuales protegían. En algunas leyendas, no obstante, las náyades eran hijas del titán Océano.

Así pues, en términos modernos podríamos definir a una náyade como una ninfa especializada en aguas dulces.

Pese a que los ríos llevaban agua dulce y, por lo tanto, habrían sido susceptibles de caer bajo el manto protector de las náyades, los antiguos griegos vinculaban estos cauces de agua con el mar, por lo que en ellos habitaban y, a la vez, eran sus protectores, los oceánidas, que eran dioses. Esto no impedía que también hubieran náyades en los ríos, pero también bajo el manto protector de estos dioses.

Al ser una clase de ninfa eran primas de las nereidas (ninfas del mar) y de las oréades (ninfas que habitan en cuevas en las montañas).

A las náyades se las ha representado tradicionalmente, como al resto de ninfas, con cuerpo y rostro de bella mujer, vestida con sedosas túnicas o prendas equivalentes, o bien desnudas.

Eran seres longevos, pero no inmortales, ligando su vida a los cuerpos de agua con los que estaban relacionados. Así, la náyade de una fuente perecía si esta se secaba.

Entre las náyades también hay clases, tipos o como quiera llamársele; las lymnades eran las que vivían en lagos y ciénagas, las pageas en cataratas y manantiales, las crénides en las fuentes, las eleionomae en pantanos y, finalmente, las potámides en los ríos.

Cuando se reunían los dioses en el Olimpo, ellas también estaban convocadas y podían acudir, como ninfas que eran.

Esto da una idea de su estirpe (al ser hijas de Zeus) y de su poder.

Como seres que habitaban las aguas y eran sus responsables, se las relacionaba con la fertilidad (una tierra que no tiene un suministro constante y abundante de agua, es baldía), además de, en menor medida, con la sanación.

Esto último es debido a que muchos tratamientos medicinales de antaño incluían la ingesta de aguas o el baño en ellas.

No obstante, no todo lo que venía de las náyades era bueno.

En algunas leyendas, encontramos náyades vengativas que llevan a la locura a quien osa verlas, a menudo sin intencionalidad previa.

En la parte buena, también ayudan a los marineros del Argo (los famosos argonautas) en un momento de la epopeya homérica, entre otras cosas.

> Siguiente >>>

Fotolia. (en orden de aparición)
pauws99


Buscador

Recientes