Biografía de Manuela Sáenz

Desconocida para muchos y olvidada por tantos otros, Manuela Sáenz pertenece a una larga tradición de mujeres luchadoras que dieron su vida por la libertad de América pero que quedaron ocultas detrás de la historia oficial, llena de próceres y héroes masculinos. Tal vez conocida por su vínculo amoroso con el libertador Simón de Bolívar, Manuela Sáenz fue a pesar de eso igual de valiente y libertadora como aquel, por eso la importancia de su reconocimiento.

Una infancia privilegiada y un destino escrito: la brava Manuela Sáenz

Tal como ocurrió con muchos y muchas de los líderes que han escrito el destino de la América independiente, Manuela Sáenz tenía un origen económico y social acomodado. A fines del siglo XVIII, el apellido y la pertenencia a una familia de hidalguía aún importaban y a pesar de haber perdido a su madre muy tempranamente, Manuela fue enviada a un Convento donde permaneció un tiempo para luego ser enviada a vivir con su padre y su nueva familia.

En el tradicional Perú, una de las regiones más poderosas de toda América para aquel entonces, la educación era sin lugar a dudas un privilegio y la posibilidad de formarse en un convento significó claramente un elemento que hizo destacar a Manuela del resto de las jóvenes de su edad. En su juventud desarolló una postura rebelde que le hizo escapar del convento y luego le permitió entrar en contacto con el mundo de la política, donde conocería a su pareja el libertador Simón de Bolívar y a José de San Martín.

La lucha que nunca se acaba, una vida dedicada a combatir la desigualdad y la injusticia

Una de las características más importantes de la vida de Manuela es que dedicó toda su vida, hasta su muerte a los 60 años, a la lucha por la libertad y la independencia. Habiendo perdido a su pareja Simón de Bolívar tan sólo unos años después de conocerlo, Manuela vivió el resto de su vida de modo agitado, sin dejar de participar en política y en la construcción de un territorio libre en América.

Al poco tiempo de haber muerto Bolívar, Manuela es desterrada de Colombia (región donde se encontraba al momento de morir su pareja) y desde entonces deberá asentarse en diferentes tierras donde recibirá el apoyo de otros luchadores tanto americanos como europeos. Su legado ha sido ocultado por mucho tiempo debido a que no mostró un comportamiento similar a aquel que se esperaba para las mujeres de la época, pero es tal vez esa rebeldía lo que hizo que su lucha fuera efectiva realmente. Manuela moriría en 1856, treinta y seis años después de Bolívar, sumida en la pobreza y el abandono.

Buscador

Recientes