Biografía de Lady Di

Considerada por la Corona Británica como una plebeya, Diana Spencer, más conocida como Lady Di, se convertiría en la princesa de corazones de Inglaterra, rompiendo con la imagen gélida de la monarquía y acercando con su carisma y ternura a un pueblo descreído en tal institución. Su vida, aunque lujosa, fue siempre una muestra de rebeldía para quienes querían encasillarla en protocolos y formalidades que nunca deseó cumplir.

Una infancia diferente y poco conocida

Aunque lo que más se conoce de la vida de Lady Di es su vida dentro del seno de la monarquía británica, Diana tuvo una vida interesante y excepcional antes de conocer a quien sería su marido.

A pesar de ser vista como una plebeya o una mujer fuera de la corte inglesa, Diana Spencer pertenecía a una familia de renombre entre la aristocracia británica. En muchos casos, tal como ocurrió con su familia, ese renombre era una tradición de herencia pero no necesariamente significaba poder económico.

El caso de Diana fue particular porque llevó una vida relativamente tranquila en comparación con el resto de los miembros de la monarquía, asistiendo incluso a escuelas normales y viviendo en su juventud la separación de sus padres y el posterior conflicto entre ellos por la tenencia de los hijos. A partir de esa separación, Diana (nacida en 1961 en la localidad de Sandringham) pasaría a vivir a Londres y allí conocería a quien luego se convertiría en su marido, y también en su máxima pesadilla.

El sufrimiento de la monarquía y un estilo de vida con el que no se sentía cómoda

Lady Di se casó con el Príncipe de Gales, Carlos, el 29 de julio de 1981. Aunque esta relación comenzó de parte de ella gracias a un profundo enamoramiento y admiración, al breve tiempo se transformaría en una pantalla que ocultaba oscuros secretos de desengaños, violencia y dolor. Lady Di, tal el nombre con el que la conoció el pueblo inglés, tuvo con Carlos dos hijos y llevó desde entonces una vida dedicada a criar a esos niños tratando de escapar lo más posible a las imposiciones de la corona.

Tras años de alejamiento entre sí e infidelidades inconfesas, Lady Di y Carlos finalmente se divorciaron en 1996. En una famosa entrevista, Diana reconoció saber sobre las indifelidades de su marido con quien luego se convertiría su esposa oficial, Camila Parker Bowles. Desde entonces, Diana intentó mantener buena relación con la Corona para evitar conflictos con sus hijos, herederos del trono. A la reina de Inglaterra le convino esta situación debido a la enorme popularidad de su ex nuera. Diana se convirtió así en una de las figuras más importantes a nivel social como político, pudiendo manejar algunos aspectos de la política a partir de jugadas personales. Sin embargo, su trabajo filantrópico y social fue lo que más le permitió conocer otras realidades, viajando a África e interactuando con comunidades de enfermos con HIV.

La muerte y un final inesperado para una vida que todavía tenía mucho para dar

En 1997, Lady Di se encontraba de vacaciones en París con su entonces pareja, el multimillonario Dodi Al Fayed. En un intento por evitar a los paparazzis con los que nunca se sintió a gusto, la pareja sufrió un brutal accidente automovilístico donde ambos fallecieron. Diana tenía sólo 36 años y comenzaba a disfrutar de su vida de soltera luego de años de sufrir una vida llena de protocolos, hipocresía y mentiras.

Su funeral y su legado han sido uno de los momentos más importantes de fines del siglo XX, sobre todo porque puso en juego a la Corona británica con la que el pueblo inglés no sentía particular simpatía y que había recibido muchas críticas por el modo de tratar a Diana y de esconder las infidelidades de su marido.

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