Historia de Hidra, el Monstruo de 7 Cabezas

Muchos de los personajes de ficción del mundo contemporáneo tienen poderes sobrenaturales y un aspecto fuera de lo común. De alguna manera todos ellos se inspiran en los antiguos relatos de la mitología griega, donde todo tipo de criaturas extrañas jugaban un papel protagonista en los relatos de los héroes y los dioses.

La Hidra de Lerna es una de estas singulares y misteriosas criaturas. Sus padres fueron la ninfa Equidna y el monstruo Tifón y su guarida se encontraba en el lago Lerna.

Hidra era un monstruo con siete cabezas de serpiente de donde salía fuego y azufre, poseía garras de dragón y un torso cubierto de duras escamas. Una de sus cabezas tenía láminas de oro y se decía de ella que era inmortal.

La batalla de Heracles contra Hidra

Heracles, también conocido como Hércules en la mitología romana, era hijo de Zeus y Almecna. Hera, la celosa esposa de Zeus, decidió vengarse de su infiel esposo matando al pequeño Heracles mientras este dormía. Para ello le puso dos serpientes venenosas junto a su cama, pero el pequeño Heracles las estranguló con sus propias manos.

Cuando se convirtió en adulto la diosa Hera quiso vengarse de nuevo y con un potente veneno hizo enloquecer a Heracles. Su locura le hizo confundir a su mujer y a sus hijos con enemigos y los mató. La reacción de Heracles recibió un duro castigo, pues fue obligado a superar doce pruebas, los conocidos como doce trabajos de Heracles. Tenía que enfrentarse a todo tipo de criaturas de gran fortaleza.

Tras superar el primer reto matando al León de Nemea, se tuvo que enfrentar a la Hidra de Lerna. Al llegar al lago donde habitaba el monstruo, Heracles disparó sus flechas para que Hidra saliera de sus profundidades y luchara con él. Heracles le cortó con su espada una de sus cabezas, pero de su cuerpo surgió una nueva cabeza. De la sangre que el monstruo derramaba al suelo aparecían escorpiones y serpientes. Heracles pidió ayuda a su sobrino Yolao.

Cada vez que Heracles cortaba una cabeza de la Hidra, su sobrino quemaba la herida del cuello para que no pudieran salir nuevas cabezas. Al final solo quedaba el rostro de oro de la Hidra y Heracles la cortó con su espada y así consiguió matar definitivamente al temible monstruo.

Heracles enterró la cabeza inmortal de la Hidra bajo una gran roca y de esta manera superó su segunda prueba.

Tres interpretaciones sobre el mito de Hidra

La cabezas de Hidra que se cortan y vuelven a crecer tienen una cierta semejanza con algunos problemas humanos. En este sentido, cometemos errores y no aprendemos de ellos, por lo que los errores vuelven a repetirse una y otra vez.

Hidra es una criatura rara, misteriosa y compleja. De alguna manera, se parece a la mente humana.

Al margen de las cuestiones psicológicas asociadas al mito de Hidra, para algunos investigadores el relato de la Hidra de Lerna tiene relación con los problemas que padecieron los habitantes de Lerna cuando drenaron un pantano que era toda una amenaza para la región.

Fotolia. (en orden de aparición)
samiramay

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