Historia de Hefesto, dios del Fuego y la Forja

En los relatos mitológicos de los griegos el dios Hefesto es uno de los hijos de Zeus y de Hera. Cuando su madre estaba embarazada de él tenía la ilusión de tener un hijo bello, pero al nacer comprobó su fealdad y deformidad física. La diosa Hera, llena de ira, lo lanzó fuera del Olimpo y el bebé cayó en el mar donde fue recogido por divinidades marinas, especialmente la diosa Tetis.

Hefesto fue criado en una cueva submarina y allí aprendió el arte de los metales. Las piezas que fabricaba se las entregaba a las divinidades del mar para que estas pudieran adornar sus cuerpos. Uno de los ornamentos cubría el cuerpo de Tetis y un día la diosa Hera quiso saber quién había fabricado la llamativa pieza.

Tetis le dijo la verdad y admitió que Hefesto era el creador del hermoso ornamento. En ese momento la diosa Hera decidió que su hijo regresara al Olimpo para que siguiera dedicándose a la fabricación de hermosos metales.

Al llegar al Olimpo Hefesto se enfrentó a su padre Zeus, pues le reprochaba que hubiera castigado a su madre Hera manteniéndola colgada de las muñecas por haberse rebelado contra Zeus. El reproche provocó la ira de Zeus y Hefesto fue arrojado del Olimpo nuevamente, pero en esta ocasión cayó en la tierra y como consecuencia de ello se partió las piernas. De esta manera, además de feo y deforme, se quedó cojo.

Con el paso del tiempo Zeus se arrepintió e hizo que su hijo regresara al Olimpo. Allí permaneció fabricando los rayos que su padre empleaba para castigar a los mortales.

Un dios deforme que contrajo matrimonio con la diosa Afrodita

Hefesto era un dios muy querido y apreciado por los griegos, pues su habilidad manual era una cualidad que le acercaba a los humanos. Con sus manos fabricaba escudos, todo tipo de adornos de metal y los mencionados rayos que utilizaba su padre.

Como se encontraba solo Hefesto pidió casarse con Afrodita, la diosa de la belleza y de la sensualidad. Afrodita accedió y de esta manera se produjo un matrimonio singular: el dios más feo y deforme unido sentimentalmente a la diosa más hermosa. Sin embargo, su historia de amor no fue precisamente feliz, pues la diosa Afrodita se convirtió en la amante de Ares, el dios de la guerra.

Distintas interpretaciones sobre el mito de Hefesto

Para algunos simboliza la revolución tecnológica de los metales en la antigüedad. Desde otra perspectiva muy diferente, nos recuerda que la discapacidad física y la fealdad pueden ir acompañadas de dignidad. Por último, el mito de Hefesto lleva implícito un mensaje de superación personal.

Fotolia. (en orden de aparición)
kuco, Juulijs, matiasdelcarmine

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