Biografía de Hannah Arendt

Hannah Arendt ocupó un lugar destacado en el universo intelectual del siglo XX. En un contexto social en el cual todavía se miraba con recelo y fastidio a las mujeres que demostraban autonomía respecto de os hombres, y mucho más si se les ocurría opinar de política, Hannah Arendt, reveló su magnífico talento a la hora de abordar los temas filosóficos, políticos y sociales que atravesaron su tiempo.

Fue una brillante teórica política cuyo pensamiento influyó a generaciones posteriores que tomaron sus ensayos y trabajos como modelos ejemplares de una organización política basada en la democracia, el pluralismo y la libertad.

Su ideario tan libre y su condición de judía la impulsaron a ser una de las principales voces femeninas contra el nazismo y una de las más perseguidas

Nació en el distrito de Linden-Limmer, perteneciente a la ciudad de Hannover, un 4 de octubre del año 1906, en tiempos del Imperio alemán.

Sus padres eran de origen judío y sobre esta creencia religiosa se inclinó aunque no se manifestó a través de ninguna comunidad.

Su papá falleció cuando ella tenía nada más que siete años y fue criada por su madre en un clima de enorme libertad, que por supuesto Hannah absorbió, y que la influyó para el resto de su vida personal y profesional.

Desde pequeña manifestó una inclinación especial por el estudio de la filosofía y de los filósofos más representativos: Platón, Aristóteles, Jaspers, Kant, entre otros.

Para mediados de la década del veinte se matriculó en la Universidad de Hesse para estudiar la carrera de Filosofía.

En la facultad conoció al filósofo Martin Heidegger que además de un maestro fue uno de sus grandes amores

Ella era 17 años menor y él un hombre comprometido, sin embargo, no pudieron evitar la pasión y el romance clandestino que duró hasta que ella decidió cambiarse de facultad para alejarse de la relación.

Se doctoró en 1928, Jaspers, fue su tutor de tesis y luego un amigo querido a lo largo de su vida.

Hacia finales de los años veinte conoció a quien se convirtió en su marido: el filósofo Günther Stern.

Cuando en los años treinta Hitler llega al poder intensificó su militancia política contra el totalitarismo que este impuso en Alemania.

Su casa se convirtió en un lugar de reunión y de asistencia para los judíos perseguidos por el régimen nazi

Mantuvo una fuerte disputa con aquellos colegas que apoyaron el nacionalsocialismo.

En 1933 decidió dejar su patria natal y emigró a Francia donde continuó su trabajo: estudió sobre el antisemitismo y asumió una posición a favor del sionismo.

Las diferencias políticas que empezó a mantener con su esposo marcaron el final de la relación y el nacimiento de otra con su colega Heinrich Blücher, un ex comunista crítico de Stalin y que pertenecía a la agrupación de alemanes refugiados.

El enfrentamiento con el nazismo llegó a punto tal que le retiraron su nacionalidad alemana en 1937

Fue detenida y enviada a un campo de concentración del que logró escapar y salvó finalmente su vida y la de su familia viajando a Estados Unidos.

En esta nueva etapa su apoyo al sionismo y al mismo tiempo la creencia que la justicia y la libertad eran los ejes de la política entró en conflicto.

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial orientó su trabajo intelectual hacia el análisis de las consecuencias sociales y políticas de ella.

En Estados Unidos no solamente recuperó su condición de ciudadana, al ser nacionalizada estadounidense, sino que también encontró un lugar para desarrollar su pasión por la enseñanza y por la difusión de sus idearios siempre orientados a la libertad y la tolerancia

En 1974 padeció un infarto del que se repuso a mediasl y un año después, en 1975, sufrió otro que fue mortal.

Murió a los 69 años, un 4 de diciembre en 1975.

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