Biografía de Grace Kelly

Grace Kelly es sin duda alguna una de las representantes más claras del ideal de princesa que se convierte en reina, aunque su final haya sido trágico y muy triste. Nacida en una familia con cierto status social y económico, Grace pudo desde joven dedicarse a lo que amaba, la profesión artística de la actuación. Sin embargo no sería eso lo que le cambiaría la vida sino conocer y casarse con el que sería el amor de su vida, el príncipe de Mónaco.

Su temprana muerte en un trágico accidente automovilístico convertiría a Grace Kelly en una leyenda de la belleza, la elegancia y la delicadeza.

De Estados Unidos al mundo: la infancia de una futura artista

Grace Patricia Kelly nació en el año 1929 en el estado de Filadelfia, al oeste de Estados Unidos. Cuando Grace nació fue la tercera de cuatro hijos y para entonces su familia era una familia acomodada de muy buen pasar económico que se debía tanto a la fama de su abuelo como a la empresa familiar que le aseguraba por lo menos un futuro tranquilo.

De educación católica, Grace fue desde siempre una niña y una joven obediente y correcta, que comenzó lentamente a destacar en las artes escénicas.

Hacia 1947, Grace sus estudios de nivel secundario y habiendo pasado por numerosas experiencias teatrales en los centros educativos de los que fue estudiante, sabía ya para ese momento que la actuación sería su profesión.

Se matriculó en ese mismo año en la Academia de Artes Dramáticas de Nueva York, por lo que debió trasladarse a la metrópolis para comenzar una nueva vida.

Teatro, cine y televisión: de la fama al retiro temprano

En sus primeros años en Nueva York Grace Kelly empezó a lograr sus primeros trabajos, algunos de ellos pequeños pero muchos otros que le asegurarían cierto reconocimiento y fama.

En la década de 1950 accedería a sus primeros films como los famosos Para Atrapar a Un Ladrón o La Ventana Indiscreta, siendo este último uno de los que más éxito representaría en su vida.

En el año 1955 conoció gracias a codearse con las más importantes estrellas del jet set al príncipe Raniero III de Mónaco, con quien iniciaría una increíble historia de amor.

En 1956 se comprometió con Raniero y esto implicó que Grace debiera trasladarse a vivir a Mónaco con el heredero del trono y por lo tanto, retirarse de su profesión a sus jóvenes 26 años. En ese mismo año la pareja contrajo matrimonio, una unión que perduraría hasta la muerte de Grace en 1982 a causa de un accidente automovilístico.

Juntos tendrían tres hijos: Carolina, Alberto y Estefanía.

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