Biografía de Francisco Solano López

Controvertida figura de Latinoamérica, Francisco Solano López es tanto amado como odiado por diferentes sectores de la sociedad paraguaya como de los profesionales historiadores que han visto en su quehacer acciones honrosas o sólo penurias.

Este gran militar paraguayo es recordado principalmente por su accionar en la Guerra de la Triple Alianza, aquella que expuso a su país contra las potencias de Brasil y Argentina, más Uruguay, y que diezmaría a la población nativa.

Orígenes de un mito

Como sucede con muchas otras figuras de la historia, la de Francisco Solano López genera discordias y controversias que la hacen aún más interesante. Nacido en el año 1826 en la ciudad de Asunción, en Paraguay, y al calor de las gestas revolucionarias, Francisco Solano López Carrillo (tal es su nombre completo) vivió gran parte de su vida en un territorio conflictivo, donde los límites y las fronteras nacionales no estaban definidas y donde el vacío de poder dejado por la retirada de los españoles había dejado una marca difícil de borrar.

Su pertenencia a una familia acomodada, con lazos que llevaban incluso a los primeros conquistadores de América, lo ubicó desde temprano en un mundo de poder, pudiendo rápidamente acceder a estudios de calidad y perfeccionar su carrera militar como ocurría con muchos hombres jóvenes de la época.

Ya a sus veinte años accede al cargo de Jefe del Ejército paraguayo y desde el mismo deberá hacer frente a numerosas campañas debido al mal vínculo que la región mantenía con el gobierno de las Provincias Unidas. La permanente amenaza de invasión por parte de las tropas imperiales de Brasil también incrementó su labor y lo convirtió rápidamente en una figura amada por su pueblo.

Presidencia y la Guerra interminable

En el año 1862 Francisco Solano López accedió finalmente al cargo máximo que un político podía aspirar para aquel entonces: se convirtió en el segundo presidente de la República del Paraguay y se encargó durante siete años de brindar a su país un lecho de orden y prosperidad que pocas veces antes se había logrado. Se modernizaron las comunicaciones, el transporte, se crearon fábricas astilleras y textiles para acercar a Paraguay a un destino hasta entonces no logrado de potencia.

Pero dos años después de comenzada su presidencia, en el año 1864, comenzó una de las guerras más trágicas y duras de toda la historia de América Latina: la Guerra de la Triple Alianza.

Si bien muchos críticos de Solano López adjudican a su inoperancia la causa principal del conflicto, la realidad es que Paraguay era un país pujante y creciente y ante la invasión de soldados brasileños a la zona del Mato Grosso, la conflictividad se transformó en inevitable.

Declararle la guerra al enorme país de Brasil no fue lo peor; la situación se agravó al decidir participar directamente en el conflicto los gobiernos de Uruguay (para entonces Estado Oriental de Uruguay) y Argentina que, aliados con Brasil, asestaron un durísimo golpe no sólo al ejército paraguayo sino a toda su población. Los muertos sólo en Paraguay se calculan en alrededor de 300 mil, lo cual significó que gran parte de la población joven y masculina murió en la guerra.

Francisco Solano López no llegó a ver el final de tal conflicto bélico. Murió en campaña luego de recibir un disparo en el pecho en 1970, el mismo año en el que la guerra llegaría a su fin. Sería sucedido por una débil Junta de Gobierno Triunviral.

Arte Fotolia: Laufer, Comugnero Silvana

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