Biografía de David Livingstone

David Livingstone fue un profesional excluyente de la exploración del África durante gran parte del siglo XIX. Sus aportes no solamente brindaron luz y certeza sobre el territorio, la flora, y la fauna de un continente que hasta ese entonces constituía un misterio para Europa, inclusive se creía que era solo un vasto desierto, sino que también fue un activista a favor de los derechos humanos y luchó contra todo tipo de sometimiento de la población nativa.

Nació un 19 de marzo del año 1813 en Escocia, integró una numerosa familia de siete hermanos y vivió desde su nacimiento en el alojamiento de obreros de una fábrica textil para la cual incluso trabajó a partir de los 10 años, y cumplió una extenuante jornada laboral de 12 horas.

Estudió medicina en la Charing Cross Hospital Medical School y a la par de su estudio comenzó a realizar una intensa labor misionera, y fue justamente desde su rol de evangelizador que llegó a la Ciudad del Cabo en 1840

El jefe de la misión exploratoria fue Robert Moffat, quien más tarde se convirtió en su suegro, y lo designó a cargo de la expedición en la zona central de África.

Fueron un total de treinta años los que David Livingstone destinó a recorrer ese continente tan diverso, salvaje, y extremadamente natural que lo conquistó para siempre.

Exploró a fondo el desierto de Kalahari, descubrió el lago Ngami, navegó el río Zambeze, y atravesó el continente en una inédita aventura desde el Océano Atlántico al Índico, donde reveló las cascadas del mencionado río, que bautizó como Cataratas Victoria, en honor a la reina de su patria

Dichas cataratas son una de las bellezas naturales más relevantes de África, designadas Patrimonio de la Humanidad, y centro turístico por excelencia por el espectáculo que ofrecen.

Están ubicadas en el distrito de Livingstone, llamado así en su honor, y que es una de las principales ciudades de Zambia.

Regresó a su país 15 años después de haber partido por primera vez a África y cuando lo hizo, a sabiendas de todos sus hitos como explorador y defensor de los derechos humanos, su pueblo lo recibió como a un auténtico héroe.

Recibió distinciones y dictó muchas charlas en las cuales relató paso a paso sus descubrimientos, mientras que los ingresos obtenidos en ese desfile de presentaciones los usó para financiar su nueva incursión en África…

La segunda etapa exploratoria estuvo complicada y afectada por varias cuestiones, principalmente por la dificultad al atravesar algunas zonas, y por las enfermedades que le causaron la muerte a gran parte de su equipo, inclusive a su hermano y a su esposa quienes murieron de disentería

En 1864 regresó a su patria por dos años nada más y en 1866 emprendió viaje nuevamente con rumbo a África.

Exploró la isla de Zanzíbar y descubrió el río Lualaba y los lagos Moero y Bangweuly.

Durante algunos años perdió contacto con su país, e incluso se lo creyó muerto, hasta que el periodista Henry Morton Stanley lo encontró.

Junto a Stanley continúo su intensa búsqueda del nacimiento del Nilo y recorrieron el lago Tanganica.

A pesar del ofrecimiento de regresar juntos, Livingstone, prefirió quedarse en África donde murió unos meses después, el 1 de mayo del año 1873, en el poblado de Bangweulu (Zambia), donde era sumamente apreciado por los nativos que siempre reconocieron la defensa por sus derechos que llevó adelante desde que pisó África.

Tenía 60 años al momento de fallecer a causa de una combinación de malaria y disentería.

Recibió una despedida cargada de afecto y su corazón fue enterrado bajo un árbol autóctono.

Tiempo después sus restos regresaron a su país y hoy descansan en la famosa Abadía de Westminster.

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