Biografía de David Hume

David Hume fue uno de los intelectuales ingleses que sobresalió en el siglo XVIII a través de sus reflexiones novedosas sobre el conocimiento y de su prolífica obra escrita que incluye trabajos filosóficos como también de historia.

Fue uno de los representantes de la Ilustración en su patria y asimismo fue un pionero y promotor del empirismo inglés.

La base en la que se sostiene esta corriente filosófica afirma que todo conocimiento procede en última instancia de la experiencia sensible, de los sentidos, siendo la misma la única fuente de conocimiento disponible y sin la cual sería imposible conocer.

Nació en la ciudad de Edimburgo, en mayo del año 1711, en el seno de una familia aristocrática pero con escasa fortuna.

Aunque la tradición familiar lo instó en un primer momento a estudiar la carrera de leyes, luego decidiría a favor de su vocación y así es que la abandonó para dedicarse a escribir.

Prolífico trabajo como autor de ensayos y libros de historia

Su primera obra no lograría la repercusión esperada pero eso no lo desalentó y continuó escribiendo hasta que el éxito editorial le empezaría a abrir puertas.

Trabajó asesorando a generales y a marqueses y cuando lo nombran como bibliotecario del colegio de abogados de Edimburgo se lanza a escribir la historia de su patria que conseguiría una gran repercusión.

También trabajaría como diplomático en la embajada de su país en Francia.

Durante su estadía en París se vincula con los redactores de la Enciclopedia.

Conocer solamente es factible vía sentidos

Y en lo que respecta a la base de su pensamiento diremos que para Hume el conocimiento humano solo es posible a través de los sentidos.

Las percepciones que se obtienen de ellos las dividía en las siguientes categorías: impresiones e ideas.

Las impresiones para él eran las percepciones más vividas que podían sentirse y están vinculadas a oír, ver, sentir, mientras que las ideas son menos vividas que las primeras y que consisten en la reflexión que surge tras vivir las sensaciones que mencionamos.

Respecto de la creencia en Dios, Hume, tenía una postura escéptica de su existencia, basada justamente en esa creencia que no se puede tener certeza de aquello que no se puede indicar la impresión de la que procede.

Fu un exponente del ateísmo.

Fallece en Edimburgo en agosto de 1776.

Arte Fotolia: Dzbost, Moomusician, Georgios Kollidas

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