Biografía de El Chapo Guzmán

Los mafiosos y narcotraficantes han sido y son individuos que simbolizan el mal y la destrucción. Muchos de ellos se han convertido en personajes atractivos para la literatura y el cine. Como en su día Al Capone o Pablo Escobar, El Chapo Guzmán es el máximo responsable de todo tipo de actos violentos y miles de asesinatos.

Paralelamente, en el estado de Sinaloa los mexicanos se acuerdan de él por haber ayudado a los más necesitados, por construir hospitales e iglesias, por pavimentar calles y por llevar agua potable. Para unos es un criminal y para otros un benefactor.

Un hombre de origen muy humilde y sin ninguna formación

Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, nació en 1957 en Badiraguato. Esta pequeña localidad se encuentra en el estado de Sinaloa, el ombligo del narcotráfico mexicano. Sus biógrafos afirman que apenas fue al colegio, y que tiene dificultades para leer y escribir.

Siendo un niño empezó a trabajar por las calles como vendedor ambulante y ayudando a su padre en las tareas del campo. A pesar de ser un hombre sin formación, tiene una gran inteligencia natural.

Comenzó su carrera en el mundo del narcotráfico como colaborador de Miguel Ángel Félix Gallardo, uno de los jefes del cártel de Guadalajara. En poco tiempo se convirtió en el jefe de los diferentes grupos de sicarios integrados en el cártel de Sinaloa.

Se puede afirmar que fue un innovador en el negocio del narcotráfico, pues su sistema de túneles agilizó el tráfico de drogas entre México y Estados Unidos.

La leyenda de El Chapo se ha convertido en un negocio para vendedores de camisetas y gorras. Cuando en 2009 la revista Forbes dio la noticia de que su fortuna era la número 701 del mundo, sus sicarios del cártel de Sinaloa se grabaron esta cifra en las pistolas y el merchandising con el 701 apareció en todo tipo de productos.

Evasiones y vida carcelaria

El Chapo se encuentra en una cárcel de alta seguridad en Nueva York y, previsiblemente, será juzgado el mes de septiembre de 2018. En los medios de comunicación se afirma que tiene problemas mentales debido a un severo régimen de aislamiento.

En su carrera delictiva ha pasado por dos penales mexicanos y en las dos ocasiones logró fugarse. Del primero, no se sabe qué sistema empleó (sobre su fuga hay tres versiones: salió escondido en un carro de la lavandería, se disfrazó de policía y salió por la puerta principal o bien se fugó disfrazado de mujer). Su segunda fuga carcelaria ocurrió en julio de 2015 y en aquella ocasión escapó por la boca de un túnel desde su celda.

En su etapa en el penal de Puente Grande se realizaban grandes fiestas con bailes, grupos de música, buenos manjares y prostitutas. Según testimonios de antiguos presos, El Chapo controlaba todos los resortes de la prisión y ayudaba generosamente a muchos convictos. Quienes todavía se encuentran en el penal afirman que en tiempos de El Chapo todo era más chido.

Sobre su trayectoria personal y delictiva hay todo tipo de historias, rumores y leyendas. Se dice que en sus ranchos de lujo había animales salvajes, que en sus fiestas participaban hermosas mujeres que él mismo seleccionaba por catálogo y que es un hombre muy cariñoso con sus hijos, su familia y sus amigos.

En los medios de comunicación se han dado a conocer todas sus aficiones y debilidades: su perfume y whisky predilecto, su lista de amantes, las cartas de amor que envía desde prisión, su obsesión por las zapatillas deportivas o sus cambios de look para camuflar su identidad.

Una máquina de hacer dinero

Al margen de las anécdotas y las curiosidades, la red criminal del Cártel de Sinaloa tiene tentáculos en más de 50 países y se calcula que emplea cientos de empresas para el lavado de dinero. Esta organización mueve al mes dos toneladas de cocaína y tiene una red de producción y distribución de droga en todo el mundo.

El negocio del narcotráfico en México cuenta con otros grupos igualmente poderosos, como el cártel del Pacífico, el cártel de los Zetas, los Caballeros Templarios o el cártel de Juárez.

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