Biografía de Carlos Linneo (1707-1778)

Para estudiar a los seres vivos es absolutamente necesario contar con una clasificación que los ordene de manera sistemática y racional. La taxonomía es la disciplina científica que agrupa a todos los organismos vivos a partir de dos conceptos fundamentales: especie y género. La nomenclatura actual de la biología fue ideada por un naturalista sueco, Carl von Linneo (1707-1778).

El hombre que puso orden en la asombrosa diversidad de la vida

Ya en su primera infancia demostró un gran interés por la naturaleza, pues en el jardín de la familia se entretenía cultivando plantas y observando las flores. Su padre era un pastor protestante y, en principio, el joven Linneo tenía que seguir sus pasos. En lugar de predicar la palabra de Dios, eligió el camino de la ciencia, especialmente la botánica.

En el siglo XVlll la clasificación taxonómica de animales y plantas todavía mantenía el criterio de Aristóteles y Teafrasto, un sistema con más de dos mil años de historia que se basaba en la semejanza y la apariencia de los diferentes organismos.

En su obra "Systema Naturae", aportó un nuevo modelo que iba de lo general a lo particular. Así, cada ser vivo se clasificaba con las siguientes categorías: clase, orden, género y especie. Su sistema ha sido modificado con algunas aportaciones, pero en líneas generales es el empleado por los naturalistas en la actualidad.

Al igual que toda la comunidad científica de su época, Linneo consideraba que las especies de animales y plantas son fijas y no están sujetas a ningún proceso evolutivo. Esta visión no empezó a cambiar hasta las investigaciones de Charles Darwin sobre el origen de las especies.

Si bien ha pasado a la historia como el fundador de la taxonomía y uno de los precursores de la ecología, Linneo estudió medicina en las universidades de Lundt y Upsala y durante algunos años ejerció como médico y como profesor de medicina en la universidad.

Su interés por conocer la diversidad de especies no se limitó al plano teórico

A lo largo de su vida realizó varias exploraciones científicas y mantuvo contactos con otros científicos europeos ( viajó a las islas bálticas y al territorio de Laponia y visitó Holanda, Francia, Alemania e Inglaterra para intercambiar experiencias con otros hombres de ciencia de reconocido prestigio ).

En uno de sus viajes algunos restos fósiles llamaron su atención. Estas huellas del pasado representaban todo una dilema para Carlos Linneo, pues sus convicciones religiosas no coincidían con los datos científicos que analizaba (para la comunidad científica de su tiempo, los restos fósiles fueron depositados durante el Diluvio Universal que cuenta la Biblia).

En sus viajes tenía la costumbre de tomar notas de todo lo que observaba a su alrededor: las características de las plantas, las costumbres de los pueblos remotos, la diversidad geográfica o las estructuras geológicas.

Sus mejores alumnos recorrieron el mundo para continuar el trabajo de su maestro

Linneo contó con alumnos aventajados que él denominaba cariñosamente sus apóstoles. Inspirándose en su maestro recorrieron el mundo buscando nuevas especies (Anders Sparrman, uno de sus discípulos, acompañó a James Cook en sus viajes por Australia).

Siguiendo sus indicaciones, después de su muerte su viuda vendió sus herbolarios y sus anotaciones científicas a un inglés adinerado, Sir James Edwarde Smith. Por este motivo, en la ciudad de Londres se encuentra una de las sociedades científicas dedicadas a la taxonomía, la Sociedad Lineana.

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