Biografía de Amelia Earhart

Nació: julio 24, 1897
Lugar donde nació: Atchison, Estado de Kansas, Estados Unidos
Ámbito personal: Se casa en 1931 con George P. Putnam. En 1937, a los 40 años, en un accidente cuando piloteaba hacia la Isla de Howland, se la pierde en los cielos

Amelia Earhart fue una pionera de la aviación en una época iniciática de la actividad y en la cual a las mujeres no se les confiaban este tipo de actividades profesionales. Sin duda alguna, Amelia, fue de esas mujeres que se envalentonaron aún más con las restricciones y prejuicios de su tiempo y protagonizó varios hitos inolvidables arriba de una aeronave.

Nació en la ciudad de Atchison, en el estado de Kansas, un 24 de julio del año 1897, y perteneció a una familia con grandes conflictos por la inestabilidad laboral y la adicción al alcohol de su padre.

Gran parte de su niñez la pasó al cuidado de sus abuelos maternos, y cuando su madre pudo mejorar la economía familiar, se mudó con sus hijas a Chicago.

Nada le importaba menos que ser y parecer, y por ello, en todo lo que eligió hacer desafió a la sociedad pacata y prejuiciosa de las primeras décadas del siglo XX

Su interés por los aviones surgió cuando trabajaba como enfermera a voluntad para un hospital de Toronto durante la Primera Guerra Mundial.

Tras visitar el Cuerpo Aéreo Real quedó impactada y se propuso dedicarse a volar.

En la década del veinte comenzó sus clases de aviación y al poco tiempo, con mucho esfuerzo y ahorros, compró una avioneta usada a la que bautizó como canario.

Con ella alcanzó su primer récord: volar a 14 mil metros de alto.

En 1923 obtuvo la licencia oficial para volar, expedida por la Federación Aeronáutica Internacional.

Hacia finales de los años veinte su anhelo se hace real cuando recibió la propuesta de un grupo para participar del proyecto que la tendría a ella como la primera mujer en volar sobre el Océano Atlántico

El evento causó sensación mundial, el aeroplano con el cual viajó cruzó exitosamente desde Canadá a Gales, en un lapso de 21 horas de vuelo.

Este suceso le atribuyó fama internacional y continuó proyectando desafíos, pero ya no sola, sino con el sostén de su esposo y publicista George Putnam.

Su plan de atravesar sola el Atlántico se concretó en 1932, sin embargo, el mal clima complicó el desenlace y debió aterrizar de emergencia en Irlanda.

Queriendo siempre superarse más, en 1937, lanzó su nuevo desafío: cruzar el planeta por el Ecuador

Partió acompañada de su copiloto desde Miami, el 1 de junio de 1937, y casi al mes estaban en Nueva Guinea.

Los mapas carentes de exactitud y el mal clima complicaron y atrasaron la travesía.

Lo último que se supo de ella y su nave se oyó en el mensaje que envió al guardia costa, informándole que no tenían suficiente combustible y que volaban a unos 1000 pies.

El resto de la historia ya es historia y leyenda.

Nunca más se supo de ella ni se encontró el avión, a pesar que su patria invirtió 4 millones de dólares en su búsqueda.

El 2 de julio del año 1937 desapareció piloteando su avión en pleno océano Pacífico, cuando se dirigía a la Isla de Howland

Según algunos investigadores que efectuaron recientes estudios, Amelia y su copiloto no se habrían estrellado en el mar con su avión, sino que cayeron en la isla de Nikumamoro, donde vivieron algún tiempo como náufragos hasta que fallecieron.

Por supuesto no hay evidencias físicas de ello.

Por otro lado, también se ha especulado con que desapareció a propósito para volverse ignota nuevamente.

En 1932, antes de morir, editó un libro de memorias, Por el placer de hacerlo, en el cual quedó absolutamente revelada su pasión por volar pero también su afán disruptivo respecto del rol que la sociedad de su tiempo le atribuyó a la mujer… tan alejado del que ella aspiraba: igualdad de condiciones con los hombres.

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