Biografía de Adolfo Suárez

Cuando se produjo su fallecimiento en 2014 tras un proceso de Alzheimer los medios de comunicación se volcaron en analizar su figura política. Hubo palabras elogiosas y se destacó su gran papel en la Transición española. Sin embargo, durante su etapa política fue el blanco de los ataques de todos: la izquierda le recordaba su pasado franquista, la derecha le consideraba un traidor y los miembros de su partido se encargaron de dinamitar la Unión de Centro Democrático.

Del franquismo a la democracia

Adolfo Suárez González nació en 1932 en el pequeño pueblo de Cebreros en la provincia de Ávila. Fue el primogénito de cinco hermanos. Su padre representaba la eterna dualidad de las dos Españas: tenía simpatías republicanas, pero ejerció como procurador de los tribunales.

En su juventud tuvo una vocación religiosa aunque finalmente se decidió a estudiar derecho en la Universidad de Salamanca. Su primera actividad profesional fue la de oficial interino en el ayuntamiento de Ávila. Su salto a la política se inició en 1958 cuando se integró en una de las estructuras del régimen franquista: la Secretaria General del Movimiento.

En la década de los 60 ocupó varios cargos en la televisión pública española y en 1967 fue nombrado procurador en Cortes por su provincia natal. Al año siguiente obtuvo un nuevo cargo de relevancia: gobernador civil de Segovia.

En 1969 se convirtió en el máximo responsable de la radio y la televisión pública. En pocas palabras, Adolfo Suárez fue un hombre plenamente integrado en el régimen de Franco. De hecho, después de la muerte del dictador fue nombrado secretario general del Movimiento. En aquellos años se empezó a gestar su amistad personal con Juan Carlos l, por entonces príncipe de España.

Su etapa como presidente del gobierno

En 1976 el rey Juan Carlos propuso que el sucesor de Franco dimitiera de su cargo como presidente del gobierno. En el verano de 1976 Suárez llegó a la jefatura del gobierno de España.

Los franquistas le consideraban un reformista peligroso y los demócratas le veían como un franquista incapaz de impulsar un proceso de democratización. En cualquier caso, el mismo año de su nombramiento como presidente de la nación puso en marcha un auténtico cambio: el Proyecto de Reforma Política. Esto significó la autoliquidación de las cortes franquistas.

En 1977 tuvieron lugar dos episodios relevantes: la legalización del Partido Comunista y las primeras elecciones democráticas desde 1936 (en ellas el partido liderado por Suárez obtuvo una victoria pero sin mayoría absoluta).

En 1978 se aprobó en referéndum la Constitución Española. En los cinco años que estuvo en el poder Suárez no lo tuvo fácil: una dura oposición de los socialistas, acciones terroristas de derecha e izquierda, una inflación descontrolada y amenazas involucionistas por parte de algunos sectores del ejército. Todo ello, unido al escaso apoyo de los miembros de su partido, forzó la dimisión de Suárez en 1981.

El día en que su sucesor iba a ser proclamado presidente del gobierno se produjo el intento de golpe de estado del 23-F. En aquel episodio Suárez demostró que era un hombre valiente y que sus convicciones democráticas eran incuestionables.

Últimos años

Tras la desaparición de la UCD Suárez fundó un nuevo partido de centro, el CDS. Con la nueva formación se mantuvo en la política hasta 1991. Su retiro de la vida pública no fue precisamente placentero, pues su mujer y una de sus hijas acabaron muriendo de cáncer en 2001 y 2004 respectivamente.

En 2003 aparecieron los primeros síntomas que anunciaban algún problema grave de salud. En 2005 su hijo mayor anunció que su padre padecía la enfermedad de Alzheimer y que ya no recordaba quién había sido.

Adolfo Suárez no fue bien tratado durante su etapa como presidente del gobierno, pero en los libros de historia es recordado como el político que trajo la democracia a España.

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